Redacción

La muerte de su madre, “un angelito” y un “retiro de Effetá”. Tres experiencias en la conversión de Ignacio

“Hasta los 17 años, mi relación con Dios podría decirse que era unidireccional. Yo iba a misa, me confesaba, asistía a Adoraciones y formaciones, pero simplemente porque era parte del día a día en el colegio. Lo veía como una obligación y mi interés no iba más allá, no estaba dispuesto a acercarme a Él de verdad ni dejar que entrara en mi vida”, confidencia.

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