Redacción

Un amigo de Dios infiltrado en las SS de Hitler

Utilizó su rango para ayudar a civiles inocentes, en Lourdes comprometió mantenerse fiel a la Iglesia, se reunió luego con el Papa en Roma, arriesgó la vida llevando la Comunión a moribundos en las trincheras y al ser descubierto lo acusaron de alta traición a la Alemania nazi. Pero Dios le libró de la pena de muerte.

Portaluz