En Noruega el obispo Fredrik Hansen anuncia causa de beatificación de una Nobel y da un guiño a los tradicionalistas
El 8 de julio durante la Eucaristía celebrada por la fiesta de Santa Sunniva y sus compañeros, el obispo de Oslo anunció al mundo creyente una buena nueva con impacto en el cielo al declarar:
"Creo que ha llegado el momento de que nuestra diócesis inicie el proceso de canonización de una de las figuras más importantes en la historia de la Iglesia en Noruega: Sigrid Undset. Porque es mucho más que una autora y ganadora del Nobel. Para nosotros es un modelo a seguir en la fe cristiana y en la vida de las virtudes, la vida en la búsqueda de la santidad. Encontró su camino hacia la plena comunión de la Iglesia y se mantuvo como una defensora valiente de la fe católica. Trabajó incansablemente contra el nazismo y la lucha de nuestro país por la libertad durante la guerra. Mostró un cuidado constante y concreto por los pobres", señaló monseñor Hansen durante su homilía.
Si la causa llega a buen puerto, Undset se convertiría en la segunda mujer santa de Noruega después de Sunniva y en la segunda galardonada con el Premio Nobel en ser canonizada, tras la Madre Teresa de Calcuta, que recibió el Premio Nobel de la Paz en 1979.
Sigrid Undset una conversa
Sigrid Undset nació el 20 de mayo de 1882 en Kalundborg, Dinamarca. Creció en Kristiania, la ciudad que hoy se conoce como Oslo. Alcanzó notoriedad gracias a su obra literaria, logrando un gran éxito internacional con la trilogía «Kristin Lavransdatter» entre 1920 y 1922.
Vivió luego su conversión tras una profunda exploración de la fe católica y del cristianismo medieval. Fue entonces recibida en la Iglesia católica en la capilla de San Torfinn, en Hamar, el 1 de noviembre de 1924.
En 1928, ofreció a Dios su vida como dominica laica y poco después recibió el Premio Nobel de Literatura.
Tras la invasión nazi de Noruega en 1940, se exilió en Estados Unidos, donde luchó enérgicamente por una Noruega libre y democrática. Falleció el 10 de junio de 1949 en Lillehammer, a la edad de 67 años.
El obispo Erik Varden, monje trapense y escritor que supervisa las prelaturas territoriales de Trondheim y Tromsø en Noruega, acogió con satisfacción el anuncio de los primeros pasos hacia la apertura de su causa. "Uno puede imaginarse la reacción de Sigrid Undset si le hubieran dicho que la Iglesia la consideraría algún día una posible candidata a la beatificación. Se habría reído entre dientes. Quizá incluso se habría permitido soltar algún improperio bien elegido", declaró a The Pillar en un correo electrónico del 8 de junio.
Varden añadió: "Fue una madre ejemplar, sobre todo por la forma en que cuidó de su hija discapacitada. Y fue una mujer de oración. Durante años me han llamado la atención los signos que surgen aquí y allá, por todo el mundo, de una devoción espontánea hacia Sigrid Undset, una devoción que brota no solo del amor por su obra literaria, sino de la sensación de que ella era, y sigue siendo, verdaderamente una amiga de Dios. Su testimonio de devoción sin sentimentalismos e integridad inteligente es justo lo que necesitamos, diría yo, aquí y ahora".
Guiño a tradicionalistas
Pero otra importante decisión tomó el obispo de Oslo esta semana. Tras producirse el cisma y excomunión de los obispos vinculados a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX), en Noruega Monseñor Fredrik Hansen ha tomado la iniciativa de escribir una carta en la que convoca y acoge a los fieles que han asistido a las capillas de la FSSPX.
En su misiva el Obispo de Oslo, señala comprender que "estos son días difíciles y angustiosos para ustedes", exhortándolos a "mantenerse firmes en la unidad con nuestro Santo Padre, el obispo de Roma, y conmigo como obispo de Oslo».
Pero lo novedoso es que tras advertirles que deben "abstenerse de participar en misas y otras actividades organizadas por la Fraternidad Sacerdotal San Pío X", les ha tendido una mano.
"Ustedes desean poder participar en la celebración litúrgica según el misal de 1962. Muchos de ustedes también buscan una expresión espiritual y una espiritualidad marcadas por la liturgia preconciliar. Lo comprendo. Las misas según el misal de 1962 se celebran todos los domingos en la iglesia de San José en Oslo. Esto seguirá así. Si es necesario y redunda en beneficio de la Iglesia y de las almas, también ampliaré este tipo de celebración de la misa en nuestra parroquia", ha señalado Monseñor Hansen.
Esta decisión fraternal del Obispo no solo reafirma el juicio de Roma, sino que amplía el apoyo a los católicos que siguen la liturgia tradicional en plena comunión con la Iglesia, ofreciendo un camino para evitar los ecos del cisma entre los fieles.