Emil Kapaun: católico, sacerdote, héroe de guerra y mediador de un milagro que salvó la vida a un deportista

Chase Kear reza ante el féretro que contiene los restos mortales del padre Emil Kapaun, capellán del Ejército de los Estados Unidos, en la Catedral de la Inmaculada Concepción de Wichita (Kansas), el 27 de septiembre de 2021, pocos días antes de la misa fúnebre. (Imagen cortesía de Chase Kear y OSVNews)

por Portaluz

12 Junio de 2026

¿Cómo se conjuga que un Siervo de Dios sea además un héroe nacional? Empieza con una persona corriente en un lugar no muy lejano, en un tiempo no tan lejano, movido por el amor de Dios.

Elizabeth "Bessie" Hajek y Enos Kapaun, colonos en Kansas venidos de la región de Bohemia (Checoslovaquia), trasladaron su cama matrimonial a la cálida cocina de su remota casa de campo preparándose para el nacimiento del primer hijo. A las 11:00 a.m. del 20 de abril de 1916 -Jueves Santo- nació su hijo Emil Joseph. El padre John Sklenar bautizó al niño el 9 de mayo en la recién construida iglesia de San Juan Nepomuceno en Pilsen, Kansas, a tres millas de la granja de 160 acres de los Kapaun.

Poco sabían Enos y Bessie que 35 años después su hijo sería aclamado como héroe por hombres que regresaban de un campo de prisioneros de guerra en Corea del Norte. Los hechos fueron que Emil J. Kapaun, el capellán (capitán), víctima de desnutrición y neumonía tras pasar solo siete meses en el campo, siguiendo el ejemplo de Jesús se despidió libremente de su vida por el bien de sus "chicos". "Nadie tiene mayor amor que este", nos dice San Juan, "dar la vida por los amigos". 

La historia del padre Kapaun es la de un héroe santo que dedicó toda la vida a Cristo y a su Iglesia entregado al sacerdocio hasta culminar en su sacrificio supremo en Corea del Norte con tan solo 35 años.

Décadas después...

padre emil kapaun
Emil Kapaun en el seminario

Cuando Chase Kear oyó hablar por primera vez del padre Emil J. Kapaun cuando cursaba octavo grado, no tenía ni idea de que aquel capellán militar de Kansas, en vías de canonización, cambiaría su vida para siempre.

"Ha estado a mi lado de una forma u otra toda mi vida", declaró a OSV News este hombre de 37 años, natural de Colwich (Kansas). "Y yo no lo había comprendido", añade.

Hace casi 20 años, Chase sufrió un accidente practicando salto con pértiga que puso en peligro su vida. Sobrevivió inesperadamente después de que su familia, su parroquia y personas de todo el mundo rezaran pidiendo la intercesión ante Dios del padre Emil J. Kapaun, capellán del Ejército de los Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial y la Guerra de Corea. Sus oraciones se produjeron después de que se iniciara el proceso de canonización del padre Kapaun en 1993.

Ahora, la recuperación de Chase Kear podría contribuir a la causa del padre Kapaun, que fue declarado «venerable» el año pasado. Para el siguiente paso —la beatificación— se necesita un milagro que la Iglesia reconozca como ocurrido por su intercesión. Además, para la canonización se suele requerir un segundo milagro de este tipo.

Chase ha compartido la historia de su increíble recuperación con OSV News casi cinco años después de que los restos del padre Kapaun fueran devueltos a Kansas. 

El accidente y la lesión

pertiga

Cuenta el deportista que el 2 de octubre de 2008 se lesionó la cabeza cuando era estudiante universitario mientras practicaba salto con pértiga. "Salté del suelo y giré boca abajo, y la pértiga se flexionó como la mantequilla, con una facilidad increíble", dice Chase. "Recuerdo que pensé: «Esto podría ser muy bueno o muy malo»". Cuando giró para caer de espaldas, su cabeza se estrelló contra el suelo. "Me golpeé la cabeza y vi ese destello blanco... cuando ves estrellas". Se desmayó y, cuando despertó, estaba en el hospital. "La lesión en sí no fue que se me rompiera el cráneo. Fue que mi cerebro se estrelló contra el interior del cráneo y, básicamente, se me produjo un hematoma cerebral", señala. 

A medida que su cerebro se hinchaba, los médicos trabajaban para aliviar la presión y evitar que el hematoma se extendiera, explica. Decidieron entonces extirparle una parte del cráneo que iba desde el centro de la frente hasta la parte posterior de la oreja derecha. Y en el intento por salvarle la vida también le recortaron el 10 % del lóbulo frontal. Pero los médicos "no esperaban que sobreviviera a la operación", dice Chase. Y si lo hacía, era poco probable que se recuperara.

El auxilio viene de Dios

padre emil kapaun en corea
Padre Emil Kapaun en Corea

Fue entonces que la familia y amigos iniciaron una cruzada de oración. En cuanto la gente recurrió al padre Kapaun pidiendo su mediación ante Dios, Chase superó todos los pronósticos y logró sobrevivir.  "Empecé a hacer cosas en cuestión de horas y días que, para la mayoría de las personas con la gravedad de esa lesión, habrían llevado semanas, meses o años, si es que alguna vez hubieran podido volver a hacerlas", dice y añade: "Uno de los aspectos del milagro que se está investigando es la rapidez y el alcance de la recuperación".

Menos de dos años después del accidente, Chase volvió a competir en salto con pértiga. Obtuvo una licenciatura y, posteriormente, un título en montaje estructural de aeronaves mientras trabajaba en una importante empresa de fabricación de estructuras aeronáuticas. En el decimotercer aniversario de su accidente, se casó con el amor de su vida. Hoy en día, tienen tres hijos.