Aprendiendo del profeta de la Noche oscura

Aprendiendo del profeta de la Noche oscura

Rafael Pascual Elías OCD por Rafael Pascual Elías OCD

27 Julio de 2026

Cuando uno descubre la Adoración Nocturna su vida cambia; cambia porque se abre a Dios en la noche, cuando Dios habla al corazón cuando todo calla y se vive de otra manera. Orar a Dios en la noche es algo que nos une de modo pleno al mismo Cristo cuando abre su corazón al Padre en Getsemaní antes de comenzar la Pasión. Sabe lo que viene y todo lo ofrece la Padre en oración, de noche y por el bien de la humanidad. Algo de eso es lo que se vive en cada vigilia de adoración nocturna, cuando un turno, un grupo de adoración nocturna, se reúne para celebrar la eucaristía y adorar a Cristo de noche, sin prisas, con el corazón puesto en Cristo Jesús que en la custodia ilumina la noche de todos los presentes. Eso sucede cada mes en cada turno de la Adoración Nocturna Española (ANE). Es algo que hay que conocer, vivir e interiorizar de manera personal. Te pueden hablar de ello, pero tiene que ser uno mismo el que abre su alma a Dios en la noche.

Como toda realidad eclesial tiene sus encuentros locales y nacionales. Pues bien, el pasado fin de semana, en Segovia tiene lugar el encuentro de verano de la ANE. El lugar y el tema de las conferencias tiene un mismo origen: el año jubilar de San Juan de la Cruz por su tercer centenario de canonización y primer centenario de su doctorado eclesial. La ANE quiere conocer el lugar donde se encuentra el sepulcro del místico doctor y adentrarse un poco en la doctrina espiritual sobre la noche para aplicarla a su vocación de adoradores nocturnos. Cerca de 80 adoradores de toda España se van reuniendo la tarde del pasado viernes 17 en la casa de espiritualidad en la ciudad de Segovia. La misa sirve de punto de inicio del encuentro. 

Por la mañana del sábado visitamos la cueva donde Santa Teresa de Jesús tiene una visión de Santo Domingo de Guzmán. Luego tenemos dos meditaciones que nos ayudan a entrar en la esencia de la adoración nocturna. Por un lado entramos en los versos del poema de la Fonte y al final de la mañana en el de la Noche oscura. Son pautas de lectura de estas poesías que San Juan de la Cruz escribe una vez que ha pasado por la noche natural y espiritual de la cárcel conventual en Toledo. Vive la terrible y horrenda noche y luego pone por escrito su experiencia con esa imagen de una fuente que mana y corre aunque es de noche y con la insuperable descripción de la noche con sus tres fases: anochecer, plena noche y amanecer. Todos nos metemos de lleno en la noche y dejamos que nuestro ser de adoradores nocturnos nos haga levantar la mirada al cielo y dar muchas gracias a Dios por haber puesto en nuestro camino a este maestro de vida interior que tanto ayuda a entender mejor qué es la noche y cómo podemos orar en la noche.

La tarde la dedicamos a visitar y orar en diversos templos destacados de la ciudad. Todo termina con el rezo del rosario en la iglesia de San Miguel. Nos preparamos para la gran noche. ¡La noche de adoración! La iglesia de las carmelitas descalzas, fundación de Santa Teresa, es el lugar elegido para celebrar la eucaristía de noche. Hemos llegado con la procesión de banderas de cada turno presente en el encuentro. La misa nos ayuda a profundizar en el misterio de la noche y de la oración en la noche de la mano de Santa Teresa, el Venerable Luis de Trelles, fundador de la ANE, y San José. La noche avanza, el alma se eleva a Dios y al mismo tiempo lo tiene dentro después de la comunión. Se prepara la procesión y todos cantamos al Amor de los amores. Cristo, verdadero Dios y verdadero hombre, sale por las calles y plazas de Segovia hasta la iglesia del seminario. La procesión rompe la calma de la noche segoviana que según pasa por las calles une a algunos a la oración y al canto y a otros los deja algo desconcertados. No saben qué pasa. Una procesión a estas horas no es normal, es de noche, son casi las doce, y Cristo recorre las calles de Segovia. Todo es presencia. Todo es luz. Todo es vida.

A mitad de recorrido, en una plaza, como es la costumbre, se hace la bendición de campos en dirección a los cuatro puntos cardinales. Al ser ciudad hay que hacerlo dentro, si hubiera sido en un pueblo, nos íbamos hasta una ermita cercana. La noche avanza, la procesión continúa y todos ponemos los ojos en la custodia. Unos para seguir orando y otros para empezar a decir qué es eso que han visto y no conocen. Llegamos a la iglesia del seminario, la que sirve de iglesia al centro de espiritualidad donde nos alojamos, y tras la oración final comienzan en una capilla los turnos de adoración hasta que dan las 8 de la mañana.

Cristo acoge en el silencio de la noche las oraciones de todos los adoradores nocturnos que van pasando para callar el corazón y abrir el alma al que está presente en la custodia. Es algo que llena de paz y de luz a pesar de ser de noche. Es lo que de verdad da sentido a la vocación de adorador nocturno, cuando en apariencia no se ve nada y hay que estar acostados, es hora de ver todo y estar en vela. ¡Hay que probarlo y conocerlo! ¡Hay que deja a Dios que toque nuestro corazón! ¡Hay que ser felices pasando una noche al mes con Jesús Eucaristía!

La noche da paso a la luz; llega el rezo de laudes y la bendición y reserva del Santísimo. Comienza la mañana del domingo. Nos espera San Juan de la Cruz en su convento. Tenemos la última charla junto a su sepulcro, allí nos abrumamos con su oración de alma enamoradaLo que un alma que vive en Dios y para Dios puede vivir y escribir. Esa oración nos hace levantar la mirada al cielo para admirar y venerar el sepulcro del místico doctor. Poco más tarde contemplamos el cielo y la ciudad de Segovia desde la huerta por la que el mismo San Juan de la Cruz paseaba, oraba y en no pocas ocasiones, se quedaba en una pequeña cueva orando por las noches. Esto enciende los corazones de todos los adoradores nocturnos que quieren conocer esa cueva y rezar allí también. Todo es para dar gloria a Dios, para confirmar, una vez más, que Dios nos abre caminos nuevos, pero que sin cruz, sin noche, no se puede avanzar por esos caminos que nos llevan hacia la unión con Dios. Da pena dejar la huerta, pero nos espera el final del encuentro, la misa con D. Jesús Vidal, el obispo de la diócesis, en la iglesia del convento. Allí dejamos todo y nos sirve de resumen a todo lo vivido, meditado y orado en estos días de tanta gracia derramada. Dejamos el convento atrás, subimos a la casa de espiritualidad, comemos juntos y llega el acto final de despedida.

Todos nos vamos de modo diferente a como hemos llegado. San Juan de la Cruz ha llenado de luz nuestras vidas, hemos conocido lugares muy singulares y propicios para la adoración. Lo que ha calado de verdad y nos llevamos todos, como adoradores nocturnos, es una vigilia más, de noche, en procesión, dejando que Dios nos hable en la noche, primero por las calles y luego en la capilla. Es de noche, pero sabemos que es el momento de la acción de Dios. Dios habla en la noche. Eso nos queda muy claro, es lo que hemos ido aprendiendo del profeta de la Noche Oscura.