Portaluz. Joaquín Matus Toro
17 Abril de 2026El Papa León XIV ha solicitado a toda la Iglesia orar por los sacerdotes, "especialmente a quienes atraviesan momentos de crisis... cuando la soledad pesa, las dudas oscurecen el corazón, el cansancio parece más fuerte que la esperanza", señaló el Pontífice en el video que difunde su intención de oración para abril de 2026.
Esta petición del Santo Padre ha encontrado en Chile a más de 9000 corazones dispuestos a responderla. Se trata de la red de oración "Yo Rezo por un Sacerdote", constituida por un equipo de la Fundación dos Pilares, que desde el país sudamericano animan a orar por la santidad de los sacerdotes, de los obispos y el aumento de las vocaciones sacerdotales.
La forma de unirse es sencilla. Basta con ingresar a www,yorezoporunsacerdote.cl y registrarse. De forma automática el nuevo 'orante' recibe en su correo registrado el nombre del sacerdote (elegido de forma aleatoria por un algoritmo) y obispo, por quienes se compromete a rezar regularmente desde ese momento.
Por ahora están enfocados en los sacerdotes, seminaristas y obispos de Chile, pero esperan ampliarse pronto a nuevos países.
El equipo responsable de la iniciativa explica a Portaluz que "nuestros sacerdotes son hombres de Dios que se comprometieron con Él a dar su vida por nuestra salvación, pero este llamado no los libera de tentaciones y fragilidades. Por ello, es fundamental la oración por el sacerdote. Imploramos para ellos el amor misericordioso de Dios. Así, la oración de estos más de 9 mil orantes los sostiene, los renueva, los fortalece", señalan y recuerdan luego que "sin sacerdotes, Jesús no estará presente en el Santísimo Sacramento y esto sería el fin de la Iglesia, un desastre total para la humanidad".
Unidos al Vicario de Cristo

La iniciativa Yo rezo por un Sacerdote que existe ya desde el año 2023 sintió como propia la convocatoria del Papa León XIV que en el referido video ora así:
Señor Jesús, buen Pastor y compañero de camino, hoy ponemos en tus manos a todos los sacerdotes, especialmente a quienes atraviesan momentos de crisis; cuando la soledad pesa, las dudas oscurecen el corazón, el cansancio parece más fuerte que la esperanza. Tú, que conoces sus luchas y heridas, renueva en ellos la certeza de Tu amor incondicional. Hazles sentir que no son funcionarios ni héroes solitarios, sino hijos amados, discípulos humildes y queridos, y pastores sostenidos por la oración de su pueblo.
Padre bueno, enséñanos como comunidad a cuidar de nuestros presbíteros, a escucharlos sin juzgar, a agradecer sin exigir perfección, a compartir con ellos la misión bautismal: anunciar el Reino con gestos y palabras, y a acompañarlos con cercanía y oración sincera. Que sepamos sostener a quienes tantas veces nos sostienen.
Espíritu Santo, aviva en nuestros sacerdotes la alegría del Evangelio, concédeles amistades sanas, redes de apoyo fraterno, sentido del humor cuando las cosas no salen como esperaban, y la gracia de redescubrir siempre la belleza de su vocación. Que nunca pierdan la confianza en Ti, ni el gozo de servir a tu Iglesia con corazón humilde y generoso. Amén.
