Otro país, desde la escuela

16 de agosto de 2021

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Por la pandemia, ha sido muy complicado el proceso educativo en las escuelas, en todos los niveles. Se han hecho muchos esfuerzos privados y p√ļblicos, y hay que reconocerlos, pero han sido insuficientes. Los pobres han quedado pr√°cticamente al margen, por falta de recursos tecnol√≥gicos. El regreso presencial a clases, mientras no haya garant√≠a de protecci√≥n a la salud, es un riesgo al que la mayor√≠a de los padres de familia han decidido no exponer a sus hijos.

La educaci√≥n depende de muchos factores; pero el aporte de la escuela es muy importante. Ped√≠ a mis sobrinas nietas que me consiguieran algunos libros oficiales de texto y encontr√© elementos muy valiosos para vivir en sociedad. Por ejemplo, en el libro de Formaci√≥n √Čtica y C√≠vica, correspondiente al sexto grado de Primaria, con ni√Īos en torno a 12 a√Īos, en la p√°gina 17 se inculca esto: ‚ÄúLos principios √©ticos son reglas o normas que orientan la acci√≥n de las personas y contemplan valores como el respeto, la solidaridad, la honestidad, la lealtad, la empat√≠a, la fraternidad, la sinceridad y la gratitud. Con los principios, buscamos la congruencia entre lo que se piensa, se dice y se hace‚ÄĚ.

En las p√°ginas 22 y 23 se enumeran derechos humanos: ‚ÄúTodos tenemos derecho a: organizarnos y reunirnos con otros, gozar de un ambiente sano, pensar y hablar libremente, al amor y a la familia, tener cosas propias, leyes justas, la privacidad, la libertad, una vida digna y segura, descansar, divertirnos y acceder al arte, la igualdad, ser protegidos, ir donde se quiera, la salud f√≠sica y mental, acceder a la informaci√≥n, recibir educaci√≥n‚ÄĚ. ¬ŅQui√©n puede no estar de acuerdo con estos valores? Si todos los pusi√©ramos en pr√°ctica, tendr√≠amos otro pa√≠s. No se enumeran el derecho a la vida, a practicar la propia religi√≥n y otros, pero los enunciados son sumamente valiosos.

En la p√°gina 34, se afirma: ‚ÄúSer conscientes de nuestras acciones es reconocer las consecuencias constructivas o destructivas que pueden ocasionar; por ello, es fundamental que reflexionemos antes de actuar y dirijamos nuestras decisiones de forma honesta y solidaria con los dem√°s‚ÄĚ. En la p√°gina 40: ‚ÄúReflexionar con base en principios √©ticos permite tomar decisiones que promueven la convivencia arm√≥nica, el bien com√ļn y una cultura de paz‚ÄĚ.

Hay otros puntos discutibles e incompletos, sobre todo lo relacionado con la educaci√≥n sexual. Como est√° prescrito que la educaci√≥n oficial es laica, se prescinde de lo religioso, y no lo toman en cuenta ni desde el punto de vista antropol√≥gico, hist√≥rico, cultural y social. Sin embargo, los p√°rrafos que transcrib√≠ son muy √ļtiles y convenientes. Lamentablemente, a veces en la familia, en el ambiente social y en los medios de comunicaci√≥n se manifiestan actitudes que los contradicen. La educaci√≥n escolar es fundamental para construir otro pa√≠s, aunque, como dec√≠a, la educaci√≥n depende de muchos otros factores.

Pensar

El Papa Francisco, en su exhortaci√≥n Amoris laetitia, dice: ‚Äúaunque los padres necesitan de la escuela para asegurar una instrucci√≥n b√°sica de sus hijos, nunca pueden delegar completamente su formaci√≥n moral‚ÄĚ (263). ‚ÄúEs necesario desarrollar h√°bitos. Tambi√©n las costumbres adquiridas desde ni√Īos tienen una funci√≥n positiva, ayudando a que los grandes valores interiorizados se traduzcan en comportamientos externos sanos y estables‚ÄĚ (266).

Actuar

Apreciemos el valor de la educación en la escuela y no dejemos solos a los maestros en su trascendente labor educativa.
 

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