Fe y Moral

El obispo de Innsbruck denuncia: "El aborto no es un servicio de salud"

Su reflexión y denuncia es parte de la campaña "Semana por la Vida", una iniciativa pastoral anual que celebra en Austria este 2026 su 20º aniversario.
por Portaluz 04-06-2026

La campaña "Semana por la Vida" es una iniciativa de la Iglesia Católica en Austria, iniciada hace 20 años por el entonces arzobispo Alois Kothgasser. Su objetivo es llamar la atención sobre la dignidad, el valor y la protección de la vida humana en cada etapa —desde la concepción hasta la muerte natural— con especial énfasis en los débiles, enfermos y que necesitan apoyo.

El obispo de Innsbruck, Hermann Glettler, criticó los cambios recientes que se han producido en el Tirol. En concreto que, desde principios de mayo, los abortos también se realizan en uno de los centros de la cadena Tirol Kliniken, que pertenece a las autoridades del estado del Tirol. Glettler se mostró decepcionado por esta decisión y reiteró su opinión de que tales intervenciones no pertenecen a los hospitales dentro del reglamento legal de plazos, sino al ámbito de la profesión médica establecida.

En opinión del obispo, las mujeres en un embarazo en conflicto necesitan ante todo una oferta humana y no solo la medicina. Se requiere apoyo honesto, así como fortalecimiento emocional y social de los afectados. En este contexto, Glettler pidió la implementación y expansión de las medidas acompañantes, que ya se habían prometido políticamente en los años setenta. Esto incluye, en particular, consejos de alta calidad y abiertos que muestren alternativas al aborto. Describió las referencias existentes a centros de asesoramiento, como las que se encuentran en la página web de la Tirol Kliniken, como insuficientes.

Además, el obispo ve una necesidad considerable de acción en el ámbito de la prevención. Para poder desarrollar servicios de apoyo específicos, es necesario contar con datos más sólidos sobre los motivos del aborto. Al mismo tiempo, los sistemas de apoyo existentes como la adopción, los hogares de acogida y las opciones de apoyo social deben ser mejor conocidos al público.

Violación brutal de los derechos humanos

Glettler condenó especialmente duramente la práctica de abortos en etapas avanzadas en caso de sospecha de discapacidad del niño. Clasificó el hecho de que los embriones puedan abortarse en tales casos hasta la fecha real de nacimiento como una violación fundamental de los derechos humanos. En este contexto, advirtió con urgencia contra una devaluación social de las personas con discapacidad, que corren el riesgo de ser percibidas como un mero factor de coste.

La apertura de la semana de acción tuvo lugar como parte de un servicio el Domingo de la Trinidad en Innsbruck, al que también asistieron numerosas personas con discapacidad y sus familiares. Refiriéndose a la encíclica papal "Magnifica humanitas", que define el derecho a la vida como un derecho humano fundamental, el obispo enfatizó que el valor de un ser humano es independiente del rendimiento, la salud o la auto-optimización. En conclusión, Glettler pidió un enfoque respetuoso sobre el tema y recordó que el respeto se debe tanto a la vida no nata como a las mujeres y familias, que a menudo se encuentran en procesos de toma de decisiones difíciles y dolorosos.