"Recuperé la fe" viendo en debate a un famoso ateo contra un apologista católico. La conversión de un joven protestante
Creció en el estado de Minnesota (USA) inmerso en el movimiento evangélico 'Iglesias Domésticas' y por ello fue su padre quien lo bautizó a los 7 años, nos cuenta desde Estados Unidos el joven converso Joel Robertson. Así, siendo devotos seguidores de Cristo, los progenitores de Joel guiaban a sus hijos en la oración diaria, la lectura de las Escrituras y enseñanzas transmitidas por los héroes de su fe. Una o dos veces por semana -recuerda Joel- se reunían en el salón de la casa para cantar himnos de alabanza y leer la Biblia.
"Creíamos que la Iglesia con «I» mayúscula -comenta Joel en un breve testimonio escrito que ha publicado en el portal YesCatholic-, solo se refería a la comunidad invisible de creyentes individuales. Solo las Escrituras eran la autoridad suprema. Cualquier aspecto institucional de la Iglesia se consideraba una tradición humana, distorsionada por la corrupción del poder. Yo no lo cuestionaba. No tenía motivos para hacerlo".
Con el tiempo, la iglesia doméstica de su familia se disolvió y empezaron a participar en una iglesia bautista reformada liderada por el conocido pastor John Piper. "La amistad de mi abuelo con John hizo que la teología reformada —que adopta una postura firme contra el catolicismo— me marcara profundamente. Figuras como John MacArthur, James White, Jeff Durbin y Voddie Baucham alimentaron mis sentimientos anticatólicos. No solo los consideraba un sistema teológico defectuoso, sino una iglesia pagana y anticristiana que enviaba a todos sus miembros al infierno", confidencia Joel.
Pero la vida del joven no era miel sobre hojuelas, pues durante esa época también enfrentaba profundas luchas contra la depresión, la que logró sanar al ser "rescatado por una intervención milagrosa de Dios", señala sin entrar en detalles. Esta experiencia fue un impulso vital para entregar a la evangelización un don particular que había recibido... "Me dediqué al ministerio de la música, realizando giras por todo el país como líder de alabanza protestante, tocando para todo tipo de confesiones religiosas y descubriendo una gran diversidad de creencias".
Lejos de casa y de su comunidad bautista, confrontado por esas diversas variantes evangélicas Joel comenzó a interpelar e interpelarse sobre su fe, sus creencias, incluso en cuestiones fundamentales relacionadas con la salvación. "Esa confusión, sumada al dolor causado por el comportamiento de algunos mentores espirituales, me sumió en serias dudas. Durante aproximadamente un año y medio, luché internamente con la pregunta de si Dios existía siquiera".
Sintiéndose desprotegido, en una noche oscura espiritual, se topó de forma fortuita con un debate entre el apologista católico Trent Horn y el ateo Alex O'Connor sobre la realidad del sufrimiento. Y en ese momento el velo de sus ojos cayó... "Los argumentos de Horn —basados en pensadores como santo Tomás de Aquino— fueron los más sólidos que había escuchado jamás. Recuperé mi fe, pero ahora con una pregunta candente: si Jesús estableció una sola Iglesia y un solo Evangelio, ¿por qué los cristianos discrepan sobre ambos, y cuál de las perspectivas es la correcta?"
Joel decidió seguir viendo otros debates para analizar de forma crítica las debilidades de las diversas iglesias cristianas. Empezó con el catolicismo esperando pasar la página, pero se equivocó y este es su breve, pero emotivo testimonio de conversión...
"Cada debate que veía hacía que los argumentos protestantes me parecieran endebles. Empecé a defender las posturas católicas contra argumentos falaces y no porque creyera en ellas, sino porque odiaba ver cómo se tergiversaba a otros cristianos. Hasta que un día me di cuenta de que no tenía motivos para rechazarlas. La primera creencia protestante en caer fue la «sola scriptura». Y sin ella, no podía seguir siendo protestante. Tras dos años de discernimiento entre el catolicismo y la ortodoxia, volví a casa junto con mi mujer, que se convirtió conmigo, y tras el bautismo católico de nuestros dos hijos. Ingresar al catolicismo fue como descubrir las piezas que faltaban en un gran tapiz. Le dio color a un mundo que, de otro modo, habría sido en blanco y negro. Era la historia de Dios, y yo formaba parte de ella".
Desde entonces Joel ha continuado componiendo y cantando. Esta es una selección de YouTube para este cantautor converso: pulse aquí