por Portaluz
17 Abril de 2026Vivía volcado del todo en su sueño de llegar a ser una gran figura del fútbol cuando cayó enfermo. Pasó un episodio que le puso de frente a una realidad: la muerte y la posibilidad del infierno.
Juan Pablo Castañeda (@juanpablocastag en Instagram) comparte con nosotros cómo fue aquella experiencia, qué pasó después y cómo un encuentro con el Señor ha transformado del todo su vida.
Hablamos también la muerte por eutanasia (suicidio asistido) de la jovencísima Noelia Castillo. Y Juan Pablo lanza un mensaje muy claro para cualquier joven que pueda estar tan al límite por las circunstancias que sean, que sólo pueda pensar en quitarse la vida: dale una oportunidad al Amor de Dios.
Sueños y pecados de un chico de 15 años
Juan Pablo es un joven mexicano que de niño aspiraba con total firmeza a ser una estrella el fútbol. No era un simple sueño como el de tantísimos niños a su edad. Era su más «grande y muy determinada determinación» como diría santa Teresa de Ávila. Le encanta este deporte y tiene grandes cualidades. No quería hacer otra cosa en su vida. En la adolescencia le empezó a fascinar también la vida de los grandes jugadores: las casas y coches de lujo, las mujeres hermosas, el éxito, la fama...
Pero a raíz de aquella crisis de salud que tuvo, Juan Pablo tomó conciencia de la muerte, del pecado, del infierno, del sentido de la vida, del Cielo... «Dirás ¿cómo un chico de mi edad puede tener la seguridad de que va a ir al infierno?, dice Juan Pablo. «Yo sé lo que está bien y lo que está mal. Y sabía que estaba en pecado mortal», dice Juan Pablo.
Empezó a olvidarse de su pasión por el fútbol y a buscar respuestas para muchas preguntas vitales. Y las encontró.
Cara a cara, se enamoró del Señor en la Eucaristía
Un día acompañó a su madre a una hora santa, una hora de adoración del Santísimo que él desconocía por completo. Y en aquel cara a cara, se enamoró de Dios. Abandonó de forma radical sus aspiraciones de éxito efímero para emprender un camino hacia la santidad.
Ahora, a sus 19 años, Juan Pablo dedica su vida a hablar con Dios y de Dios a todo el que quiera escuchar o leer su libro (auto-publicado) 'Reflexiones de un joven enamorado de Dios'. Y también a discernir para conocer qué quiere Dios de él y su vida. Sea cual sea el camino: el matrimonio y la familia, la vocación sacerdotal o misionera, su meta y su pasión es vivir para ser santo. Y sus referentes, otros que ya viven en santidad eterna, como san Carlo Acutis.
