Batalla contra el Mal

Lana Praner, la gurú acusada en Europa de provocar con sus enseñanzas la desaparición de una madre y su hija

Desde 2021, un padre de Eslovenia no ha vuelto a ver a su hija, sustraída por su madre para 'aislarla de una sociedad perversa'. Todo ello, sustentado en las enseñanzas esotéricas de su "maestra espiritual".
Portaluz. Luis Santamaría del Río 14-05-2026
La niña Julija y su padre Peter Pogacar en la última foto juntos, del 31 de octubre de 2021. Si ve a la niña, avise a Interpol

Eslovenia, noviembre de 2021. Julija, una niña entonces de 10 años, desaparece junto con su madre, Melisa Smrekar. Desde entonces, ambas están en paradero desconocido y, a pesar de las órdenes de búsqueda de la Interpol, su padre, Peter Pogačar, no ha vuelto a saber de su hija. A primera vista un "secuestro parental", como tantos que sufren menores de edad a manos de uno de sus progenitores.

Sin embargo, el caso adquiere un carácter de mayor gravedad porque Melisa (cuyo nombre real es Natasa Brumen) es seguidora de una gurú New Age. Por eso, Peter ha declarado su temor al conocer el potencial manipulador -que despersonaliza-, de las doctrinas esotéricas difundidas por Lana Praner, la "maestra espiritual" que cambió la forma de ser de su exmujer, afectando además el crecimiento y la maduración de Julija. 

Lo ocurrido sería un caso más como tantos otros, silenciosos y desconocidos, de rupturas familiares, secuestros y desapariciones "voluntarias" por causa de las sectas... si no fuera porque la niña es prima del ciclista esloveno Tadej Pogačar, mundialmente famoso por ganar cuatro veces el Tour de Francia y una vez el Giro de Italia, además de otras importantes carreras. Esto ha dado al caso mayor visibilidad, permitiendo mostrar cómo actúan los gurús New Age y los efectos que tienen sobre sus víctimas.

¿Cómo se presenta la gurú?

Lana Praner -que reside actualmente en las islas Azores, rehuyendo polémicas y denuncias en Eslovenia- tiene publicados cientos de vídeos en YouTube para difundir sus enseñanzas. Algunos de ellos sólo accesibles para suscriptores que pagan una cuota por tener el privilegio de conocer sus doctrinas más selectas, algo propio de la mentalidad esotérica (y del negocio consiguiente para la gurú). Hasta aquí, lo normal en tantos "maestros espirituales" en la galaxia de la Nueva Era. 

Pero podemos preguntarnos: ¿sería posible analizar a la líder a partir de sus palabras? ¿Los contenidos que comparte nos muestran, más allá de las creencias que difunde, algo de su personalidad? ¿Sólo con sus vídeos, sin conocer de primera mano las dinámicas que establece en el contacto con sus adeptos -ya sea en los costosísimos encuentros presenciales, ya sea en la interacción cotidiana a través de Internet-, podríamos trazar su perfil y detectar su peligrosidad? Veámoslo.

Una de sus muchas grabaciones se titula "El papel de Lana Praner en el corazón de todo", lo que ya nos da una idea aproximada de su contenido: la gurú se posiciona como un ser diferente al resto de los seres humanos, incluso físicamente. Llega a compararse con Jesús. Es más, parece suplantarlo o superarlo cuando se afirma: "ella es la única que se atrevió a presentarse ante Dios y exigir para todos vosotros en la Tierra una posición única".

Una llamada a "escapar del sistema"

Si esa es la conciencia que de sí misma tiene esta líder, es lógico que la pertenencia a su grupo adquiera también un valor especial e insustituible para los adeptos. De hecho, la gurú no duda en desaconsejar, en uno de los vídeos privados, cualquier tipo de duda o vacilación. Se trata, según afirma, de vida o muerte para la persona; sugiriendo que le espera '¡lo peor!' a quien abandone la secta. «Debéis seguir siempre el camino que os indico... No debéis jugar con la vida. Quienes dudan, pierden su existencia, pierden todo lo que alguna vez fueron», declara la gurú. Abandonar el grupo entonces, supone la muerte espiritual.

En la lógica de este relato, el paso siguiente es obvio: si sólo el grupo puede salvar a la persona, el mundo exterior -todo lo que no es la secta- está perdido, es negativo y dañino. Las llamadas al aislamiento y a la segregación social son continuas en los mensajes de Praner. Como cuando asegura, en un vídeo titulado "¿Cómo escapar del sistema?": «Crearéis comunas... y veréis cómo cae el sistema». Ergo, el grupo liderado por ella se presenta como la alternativa a una sociedad perversa de la que se debe huir para poder preservar la identidad y conservar la propia vida.

En esta línea, el goteo de proclamas escépticas no puede ser más insistente, proponiendo una desconfianza radical y paranoide hacia el mundo exterior: los gobiernos querrían imponer el control total de las personas mediante la implantación de microchips; los medios de comunicación mentirían sistemáticamente; las vacunas son un veneno letal; la tecnología moderna manipula las conciencias, etcétera. «Si supierais lo que ponen en las vacunas, entraríais en una fase en la que gritaríais y hasta le arrancaríais la piel a la gente», exclama con desparpajo la gurú.

Descrédito de la educación

La sospecha la extiende también esta mujer hacia el sistema educativo, algo común en muchos grupos de la Nueva Era, sobre todo cuando asumen pensamientos paranoides y conspirativos. Según sus propias palabras, Praner sólo asistió a la Escuela Primaria. En sus vídeos podemos ver, a partir de 2011, un descrédito directo y sistemático de la educación reglada. Justo en aquel año, cuando hablaba de un despertar cósmico en la fecha considerada mágica del 11/11/11, declaró: «Las personas que se ven obligadas a trabajar dentro del sistema escolar se encuentran en una situación de esclavitud y en una especie de sistema opresivo que les impide desarrollarse».

En esta misma línea, en sus sermones se refiere a la escuela como "el engaño de la civilización humana", ya que las materias educativas tendrían, dice, "el fin de destruir la iniciativa, de destruir el desarrollo del centro cerebral, de destruir y detener la fuente" para los niños. Toda una estrategia de persuasión coercitiva que busca un doble objetivo en sus seguidores: por un lado, que se avergüencen de sus propios conocimientos -que serían una programación engañosa del sistema-; y, por otro, que sólo confíen en el "conocimiento superior" que les proporciona la gurú. Algo que busca desterrar todo saber ajeno a la secta y toda posibilidad de duda y pensamiento crítico. 

La gurú, portavoz de unos oscuros "Señores"

Como hemos visto, la gurú enseña a sus seguidores que el ideal es el de establecer comunidades de vida compartida fuera del mundo ordinario. Ellos, para pertenecer a  'los elegidos', sólo deben obedecer las leyes de 'los Señores' (seres extraterrestres que contactan con Lana), quienes están por encima de las leyes civiles. Estos 'Señores', que constituyen una jerarquía planetaria superior, habrían escogido a la líder eslovena como su vehículo de comunicación, su mediadora única y exclusiva. Incluso llegan a decir a los adeptos: "A través de ella os volveréis cada vez más iguales a nosotros".

En la cosmovisión de la Academia Lana Praner hay un claro orden piramidal, en cuya cúspide están 'los Señores', seguidos a continuación por la gurú, quien a su vez está acompañada, en un escalón inferior, por los seguidores que considera "despiertos", los ya evolucionados. Debajo se encuentran los adeptos aún "no despiertos", que deben aprender y obedecer para poder ascender. Y, por último, en lo más bajo, el sistema. Dejan claro que quienes no pertenecen al grupo están ciegos, viven en el temor y son manipulados por los oscuros poderes de este mundo.

Sus enseñanzas y prácticas esotéricas

¿Qué debe hacer quien quiera escaparse de esta realidad perversa y salvarse? Seguir al pie de la letra los consejos y enseñanzas de Praner. Para ello, inevitablemente debe inscribirse en la Academia, que tiene todo un programa estructurado de clases regulares de pago. Sus contenidos no son sólo doctrinas -esotéricas-, sino prácticas espirituales imprescindibles para poder ascender y mejorar.

En las clases, la gurú enseña sus técnicas de transferencia de energía a través de las palmas de las manos -algo semejante al reiki y a otras prácticas pseudoterapéuticas y místicas de la Nueva Era-, meditaciones y ejercicios repetitivos para la "elevación de frecuencia", con un claro carácter ritual. A los alumnos de la Academia se les promete un avance progresivo hasta poder alcanzar, al final, el estado de los Señores. Esto implica un compromiso regular que no permite ausencias y un recorrido largo, que exige a los adeptos una inversión de esfuerzo, tiempo y dinero cada vez mayor.

El caso que ha hecho tristemente famosa a Lana Praner -la ya citada desaparición de Julija Pogacar con su madre, seguidora de la gurú eslovena- exige preguntarse si en sus vídeos hay llamadas directas a romper con la familia. Como sucede con otras sectas, no encontramos afirmaciones explícitas en ese sentido. Pero sí un adoctrinamiento más sutil que va aislando poco a poco a los adeptos distanciándolos de su entorno familiar. 

El impulso para la ruptura

Uno de sus vídeos contiene la siguiente recomendación (bastante directa en este caso, por cierto): "Es necesario sustituir a las personas con las que uno se relaciona, independientemente de si la relación es familiar, de amistad o de estrecha colaboración profesional". En otra de sus charlas, dedicada a hablar de la "purga kármica", insiste: "Cambias tu círculo de amistades, tu círculo de personas, tus oportunidades de negocio... La vida se configura en conceptos completamente diferentes. ¿Y qué hay de malo en eso? Nada, porque ese es precisamente el camino hacia el destino".

No es de extrañar, entonces, que en casos concretos en los que el cónyuge se convierte en un obstáculo para el desarrollo personal -la evolución espiritual según los parámetros de la secta- Lana Praner recomiende la separación o el divorcio como forma de completar un "ciclo kármico": "Te apoyo plenamente en tal intención o decisión, porque sientes que has vivido y concluido kármicamente ciertos ciclos", señala la gurú. Especialmente -según sus enseñanzas- cuando el otro miembro de la pareja es un "no despierto", una carga de la que habría que deshacerse para ser feliz: "No os agobiéis con aquellos que no os siguen, no os entienden, se burlan de vosotros, se ríen... simplemente no sabe y están dormidos", promueve esta mujer.

Se trata, pues, de toda una estrategia sistemática de aislamiento y segregación social de los adeptos, pero que lleva a cabo de una forma muy sutil, disfrazada con terminología mística y espiritual, para que dar la impresión de que es la propia persona quien toma las decisiones de romper vínculos y tomar distancia con seres queridos. No se habla de abandonar a la familia, sino de superar o concluir "ciclos kármicos". 

Podemos ver un ejemplo claro de lo anterior en un vídeo publicado el 2014 -con la aprobación de Lana-, cuando un adepto da un impactante testimonio al reconocer: "Estoy empezando mi camino y veo que este camino me separa de la gente, y poco a poco me voy alejando de ellos, y nuevas personas entran en mi vida". 

Y, cómo no... el dinero

¿Y qué pasa con el dinero? En esa típica doble moral propia de las sectas con respecto al dinero, lo que hace la gurú eslovena es demonizarlo, pero a su vez "convencer" a los adeptos de que entregárselo a ella es la mejor decisión. En resumen, los bienes materiales serían malos y dañinos si están en posesión de la gente, pero buenos y benéficos en los bolsillos de Lara Praner. No es una visión caricaturizada, sino su enseñanza real. Ejemplos de la primera afirmación podemos verlos en vídeos donde la líder asegura que «cuando la gente toca el dinero y el materialismo, se hunde aún más», o cuando dice que «los demonios y las fuerzas malignas manipulan a través del dinero». 

Pero, a la vez, proclama que una persona puede cobrar por realizar servicios espirituales, y aconseja: «no os sintáis mal por tomar una parte de lo que se os da». Así, justifica su propia práctica de recibir dinero por sus enseñanzas. Algo que es una constante en su labor, ya que encontramos la palabra "daritve" (que significa, a la vez, "ofrenda" y "sacrificio") en casi todos los vídeos que ha publicado desde el año 2011. No se trata de donativos voluntarios, sino de ofrendas de tipo ritual, que incluso pueden ser "de oro". Darle dinero a Lana Praner sería una "transferencia de energía", y ya no se trataría de un acto materialista, sino espiritual (sic).