¡León XIV visita Nápoles para celebrar su primer año de Pontificado y expone la sangre licuada de san Genaro!

Como un signo de su Pontificado el Santo Padre viajó a Pompeya donde celebró Eucaristía en la Basílica Nuestra Señora del Rosario. "El Rosario devuelve continuamente nuestra vida a Jesús", dijo el Papa. Luego se trasladó a Nápoles donde expuso ante los fieles la sangre de san Genaro que se mantiene licuada desde el pasado 2 de mayo.

por Portaluz

8 Mayo de 2026

En el primer aniversario de su elección, el Papa León XIV celebra la Santa Misa en Pompeya y destaca el Santo Rosario como oración que conduce a Jesús. Recuerda además que su elección coincidió con la Súplica a la Virgen y vincula su nombre con León XIII, gran impulsor de esta devoción. Destaca su llamamiento por la paz mundial.

"Exactamente hace un año, cuando me fue confiado el ministerio de Sucesor de Pedro, era precisamente el día de la Súplica a la Virgen del Santo Rosario de Pompeya. Por eso debía venir aquí, para poner mi servicio bajo la protección de la Virgen Santa". 

El Papa después ha querido reflexionar sobre la oración del Ave María, que la ha definido como "una invitación a la alegría" y ha explicado que el Rosario constituye un camino privilegiado para contemplar a Cristo con la mirada de María: "La repetición de esta oración es como el eco del saludo del ángel Gabriel, un eco que atraviesa los siglos y conduce al creyente hacia Jesús, visto con los ojos y el corazón de la Madre", ha explicado.

Milagro en las manos del Papa

La tarde de este viernes, 8 de mayo, el Papa León encontró en la catedral partenopea a los Obispos, el clero, los religiosos y religiosas de Nápoles, en el marco de su visita pastoral a Pompeya y Nápoles. A ellos, el Pontífice los alentó a no tener miedo y a no desanimarse, sino a ser "para esta Iglesia y para esta ciudad, testigos de Cristo y sembradores del futuro".

La sangre de San Genaro se ha licuado en Nápoles antes de la visita del Papa León XIV, quien llegó a la ciudad en el primer aniversario de su elección como Pontífice. Durante una concurrida liturgia en la catedral, el Papa elevó el relicario y mostró la reliquia a los fieles, un gesto que muchos napolitanos interpretan como signo de protección y esperanza para su ciudad.

El célebre "milagro de San Genaro" tiene lugar tradicionalmente tres veces al año —en la fiesta del santo a mediados de septiembre, en diciembre y en mayo— y también ocurrió durante la visita del Papa Francisco a Nápoles en 2015, un momento que muchos consideraron una bendición especial para todos.