Los católicos ya no acuden a confesarse, aunque desean hacerlo. Estudio reciente devela los por qué
Un estudio estadístico reciente titulado "Catholic Pulse Report" revela interesantes datos para comprender qué atrae a los católicos al sacramento, qué les mantiene alejados y por qué muchos siguen abiertos a regresar.
Los datos provienen de una encuesta realizada en Estados Unidos por Vinea Research, un think thank católico que en sus conclusiones señala: "La confesión es uno de los sacramentos más poderosos de la Iglesia, y uno de los más incomprendidos. Los resultados no revelan una devoción en declive, sino un pueblo que, en silencio, anhela volver".
Las respuestas de los encuestados traen buenas nuevas. En concreto el 67 % de los católicos que no se han confesado en el último año están dispuestos a volver a hacerlo, y casi la mitad de ellos expresa un claro deseo de hacerlo.
Otras conclusiones clave revelaron que la misericordia es un factor motivador: el 83 % de los católicos que acuden a la confesión la citan como la razón principal para hacerlo; el 75 % de quienes no han acudido en el último año afirman que la misericordia es la razón por la que volverían, lo que le convierte en la motivación más frecuente en ambos grupos.
Creen en la misericordia, pero pesa más la vergüenza
Entre quienes acuden a la confesión, aproximadamente dos tercios refieren haber experimentado una clara sensación de perdón, la certeza de recibir la misericordia de Dios y paz interior.
La barrera más común para no acudir a confesarse con un sacerdote es la creencia de que se puede buscar directamente el perdón de Dios (63 % en general; 73 % entre quienes no se han confesado en el último año).
La vergüenza también es un factor. Entre quienes no se han confesado en más de un año, el 50 % afirma que no lo han hecho porque sienten vergüenza al hablar de sus pecados, mientras que un 53 % considera que el sacramento es, en general, algo incómodo.
¿Dicen lo que el encuestador quiere oír?
Sorprende que entre quienes acuden con poca frecuencia a confesarse, el 43 % afirma que iría más a menudo si escucharan hablar más a menudo a sus pastores sobre cuán normal es luchar siempre contra los mismos pecados; y un porcentaje idéntico señalan desear que los pastores de la Iglesia hagan mayor hincapié en la misericordia que en el juicio.
Para el equipo encuestador aquí se revela una paradoja habitual en estos estudios. Se refieren al posible sesgo en las respuestas: ¿es esto realmente lo que piensa la gente, o simplemente dicen lo que creen que el encuestador quiere oír?, se preguntan en Vinea Research.
Una realidad que comenzó hace décadas
El estudio de Vinea no es la primera investigación que se centra en la confesión. Uno similar de la Universidad de Notre Dame a mediados de la década de 1980, reveló que el número de católicos que se confesaban al menos una vez al mes era solo del 6%; el mismo estudio descubrió que el 26 % de los católicos «activos» ya no se confesaban.
En 2005 y de nuevo en 2008, el Centro de Investigación Aplicada al Apostolado de la Universidad de Georgetown —un centro de investigación nacional dedicado a realizar estudios sociológicos sobre la Iglesia católica— reveló que tres cuartas partes de los católicos nunca participaban en el sacramento de la reconciliación, o lo hacían menos de una vez al año.
Asimismo, un estudio del Pew Research Center de 2025 señaló que solo el 23 % de los católicos afirmaba confesarse al menos una vez al año.
Prioridad que deben darle los sacerdotes
Aunque no se disponga de más datos, mientras los propios sacerdotes no den prioridad a este sacramento -en convocatoria, formación de sus feligreses, tiempos diarios dedicados al sacramento y confesándose ellos mismos a menudo- nada va a mejorar.
De hecho, desde Vinea Research señalan que, si bien la mera programación de horarios no generará por sí sola el deseo de acudir a la confesión, "puede al menos eliminar los obstáculos prácticos para los católicos que ya están dispuestos a volver a este sacramento".
Vinea descubrió que los conflictos de horarios suponían un obstáculo para el 34 % de los encuestados, pero también que más de la mitad de los católicos que no se han confesado en mucho tiempo afirman que "unos horarios de confesión más convenientes eliminarían ese obstáculo y los animarían a acudir".
Señaló además que "los resultados sugieren que los católicos responden mejor a una mayor disponibilidad, y que las tardes entre semana y las mañanas de los domingos parecen ser las incorporaciones más prometedoras al horario tradicional de los sábados".